Caminaron durante algunos minutos, mientras lo hacían el Drow volteaba constantemente y observaba la cara de Bruenor que mostraba inquietud de conocer quienes solicitaban su presencia, después de su caminata llegaron a Palcan, (pueblo ubicado al Norte de la Capital del Estado Mayor), Al entrar, Bruenor tuvo un mal presentimiento al sentir una corriente de aire que lo dejo petrificado por unos segundos, lo que hizo que su mirada se fijara en cualquier cosa que se moviera y lo tuviera muy tenso, tanto que cuando Drizzt le toco el hombro para dirigirlo a la zona de reunión el desenvainó su espada y por poco partía a la mitad a su acompañante, si no es porque el Drow fue lo suficientemente rápido para hacerse a un lado; Rayos!, Acaso quieres matarme o que?- Dijo el Drow con una cara de pocos amigos, Claro que no idiota, pero tu tienes la culpa, quien te manda a asustarme de esa forma?- Respondió Bruenor con ira. Tardaron unos segundos recobrando el aliento por su discusión hasta que Drizzt dijo: -Ya no falta mucho, las personas que te buscan están en este momento en la taberna de Russ, ¡vamos!, que no tengo intención de esperarte, al terminar de decir eso el Drow comenzó a caminar otra vez con dirección al centro del Pueblo, detrás de el, caminaba con paso rápido Bruenor para alcanzar a su acompañante, después de un par de minutos de caminata, ellos llegaron a un pequeño local que tenia un letrero que decía: -La Taberna de Russ, solo lo mejor. Enseguida, Drizzt dijo: -Hemos llegado, aquí es donde están las personas que te buscan, ahora te diré que son unos humanos que al parecer provienen de alguna Región lejana, pero no estoy seguro, es mejor que tu lo averigües, yo te estaré esperando afuera, sabré que necesitas ayuda si comienzo a oír destrucción ahí adentro, así que mejor entra y terminemos con esto. El enano no muy convencido vio con recelo al Drow y entro a la taberna, esta se encontraba totalmente vacía a excepción de tres sujetos con capas negras que les cubrían la cara, que se encontraban sentados en una mesa al fondo del lugar, obviamente esto no le daba nada de confianza al enano, pero de todas formas el se acerco a la mesa donde se encontraban esos sujetos, al encontrarse apoca distancia de la mesa uno de los sujetos se levanto y dijo: -Supongo que tu eres Bruenor, eres justo como te describieron los Maestros del Monte Muerte, el individuo comenzó a quitarse la capucha que le cubría la cara dejando ver a un joven de corta cabellera rubia, detrás de el los otros dos sujetos se levantaron y se quitaron la capucha dejando ver a una jovencita que no debía de pasar las dos décadas de vida y a otro joven de cabellera negra, después de que el enano observo bien a los sujetos dijo: -Si, yo soy Bruenor, hace mucho que no escuchaba de los Maestros del Monte Muerte, quienes son ustedes y para que querían verme?. Por supuesto, -dijo el joven de rubia cabellera, Disculpe nuestros modales, mi nombre es Taylor, ella es Kimberly señalando a la jovencita de cabello rubio, y Jeff señalando al joven de cabello negro, por favor tome asiento, el enano tomo asiento en la silla que se encontraba frente a ellos y enseguida los forasteros tomaron asiento también, Taylor comenzó a contarle todo acerca del viaje desde el Monte Muerte hasta Palcan, en donde el drow que estaba sentado en la mesa contigua había oído la conversación acerca de cual seria el paradero actual de Bruenor, y que el les había dicho que podía ayudarlos, y que esperar ahí mientras lo iba a buscar, luego de eso Taylor comenzó a contarle lo mas importante que era la razón por la cual lo buscan, diciendo: -Lo buscamos a usted porque han pasado ochenta años desde que usted junto a los cuatro maestros de los elementos, los paladines de Northwest y los Antiguos guerreros de Nuther pelearon contra el ejercito comandado por el Señor del Mal, y ahora tenemos la triste noticia de decirle que el guardián de la tumba secreta donde se encontraba encerrado el Señor del Mal, ha sido saqueada por antiguos seguidores de este, y ahora esta libre y piensa volver a juntar a su ejercito para destruir todo lo que tenga frente a el y gobernar el mundo, pero hay algo mas grave que eso, me temo que los seguidores del Señor del Mal se han apoderado del cetro de las mil almas y es posible que lo use para resucitar a todos sus antiguos aliados que pelearon con el la ultima vez; Bruenor no podía creer lo que oia, en su cara se veía una expresión de desconcierto, de terror, de enojo, preocupación; luego de unos segundos de pensar en lo que había oído dijo: -Díganme una cosa, es posible llamar a los maestros de los elementos, a los paladines y a los antiguos guerreros en algún lugar, necesitamos una estrategia para esta catástrofe, Claro – respondió Taylor, Usted era el ultimo en nuestra lista, todos ellos se encuentran en este momento en el Castillo de los Maestros del Monte Muerte, ahí lo esperan a usted y a cuantos mas piense usted que son de confianza y quieran luchar contra el Señor del Mal, ahora señor Bruenor, nosotros tenemos que iniciar nuestro viaje de regreso, esperamos c ontar con su ayuda para esta guerra que esta por comenzar, los tres jóvenes se levantaron de la silla, se colocaron en el centro de la sala y detrás de una ráfaga de aire desaparecieron, mientras tanto, Bruenor seguía pensando en lo que le habían dicho los jóvenes, se levanto de la mesa y se dirigió a la puerta, salió de la taberna y busco con la mirada a su compañero Drizzt y vio que se encontraba encima de unos troncos dándole filo a una de sus flechas, se acerco a el y dijo:
sábado, 14 de abril de 2007
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